Aunque escapandose de las limitaciones de los cuadros y rectángulos puede ser una liberación, las formas irregulares también impone restricciones, más que nada al espontáneo. Cuando se trabaja con o cuadros o rectángulos no hace falta preocuparse por el borde, está tan libre como las nubes en el cielo a ir a donde quiere, hace lo que le da la gana y cambiar cuando quiere. Cualquiera mancha, color o forma que se pone en la tela es totalmente independiente del borde. El borde está y nada más. Cuando se pinta sobre una tela cuadrada o rectangular todo está abierto y se puede hacer lo que le da la gana - es libertad y escalofriante a la vez. En cambio una tela en otra forma es considerada; hay razones, pone parámetros a lo que ocurre dentro. Cada evento tiene que ser ajustado a la forma predeterminada, hay pocos accidentes porque el objetivo está claro desde el principio. Yo no pudiera pintar en una manera puramente abstracto sería como pasear por el hecho de pasear y andando sin dirección, esperando ver lo que pasa y adonde me lleva es una pierde de tiempo! No es mi estilo, si vaya pasear tengo que tener un objetivo - andar hasta el final de la calle, tomar un café y volver. No me importa diversiones ni aun llegando al final de la calle, pero eso si, que empieza con un propósito.

Una tela en forma es mi propósito, me diga ‘Soy la forma del objetivo, ahora deme sustancia’ No ‘Soy una blanca tela cuadrada, ahora vaya de paseo’ Después de tantos años trabajando con formas irregulares la idea de una tela rectángulo o cuadrada, muda y sin dirección, no me encuentro excitante.

Una persona ‘minimalista’ o ‘conceptualista’ sería contenta colgar la tela en forma irregular cruda en la pared y dejar la imaginación rellenarla, a veces estoy así también, pero dejando la tela cruda es demasiado elemental, cobarde y sin originalidad. Reducir una pintura a lo mínimo hace falta mucho trabajo y para hacerlo con sinceridad aun más. Mirando como otros artistas, Nicolas De Stael y William Scott por ejemplo, han solucionado tales problemas de reducción, la abstracción de su sujeto a bloques de color es natural y ayuda, pero imitar sus estilos sería demasiado sencillo.

La luz deslumbrante y penetrante blanquea los colores al mínimo. Este escasez de color hace que la vista baile con la oscuridad y la luz para fijarse en la escasez y aumenta la sensibilidad al diseño. Mis cuadros empezaron cambiar, empecé a aplicar texturas gruesas a las superficies, reduje el color y aumenté el contraste.

close window - cierre la ventana