Antes de mi primer viaje a Moscú siempre he evitado el uso de letras y palabras en mis cuadros porque tienen un intrínseco valor simbólico; la palabra o letra trae consigo problemas sobre el significado y su papel ¿Qué significa? ¿Qué dice sobre el cuadro? Una palabra puede cambiar el contenido del cuadro totalmente entonces su integración es una operación delicada. Aparte de las elecciones obvias como que palabra, el tamaño, el color y adonde ponerla, hay consideraciones más sutiles como el tipo y como influirá la interpretación del cuadro. Si se escriba utilizando escrito latino, no importa en que idioma, seria inteligible, aunque no se pueda entender el significado si se puede reconocer el alfabeto. Sin embargo si se escriba en arábica o japonés parecía demasiado como pintura, caligráfica y demasiado gesticulo. Su presencia formal dentro del cuadro sería distinto al texto. En cambio el escrito cirílico tiene muchas letras parecidas al alfabeto latino y por eso las palabras son reconocible pero - excepto se habla ruso - incomprensible. La presencia de una palabra rusa dentro del cuadro crea un obstáculo que aliena el espectador a la misma vez que trae un sentido de intranquilidad, la intranquilidad que se siente cuando estés en un sitio extraña.

La elección de letras estarcidas sirve dos propósitos - primero, la ruptura de las letras deje que las incorpora con facilidad al superficie del cuadro, como pinceladas; y segundo, este estilo es anónimo, imparcial, frío y funcional. Su falta de encanto es tan inhóspito como la puerta de un despacho en algún edificio institucional. ¿Has estado alguna vez enfrente de una puerta intimida, quizá la puerta de una persona intimida? ¿Quién y qué están detrás de la puerta dentro del cuadro y por qué la Linea Roja? ¿Alguien ha pintado todo en blanco y negro o estoy mirando un mundo desprovisto de color? ¿Estoy entrando en una zona restringida marcado por la Linea Roja, o solamente mirando fijamente al otro lado del espejo?

La tipografía es, como tantas otras cosas, propensa a la moda y estilos, algo que intento evitar - no quiero que se puede fijar el cuadro en una época concreta, tiene que estar colgado en algún sitio entre el presente y el pasado para que siga siendo interesante en el futuro. Quizá haya un teléfono viejo dentro del cuadro pero podría sigue funcionando hoy - o aun mañana.

A veces me pregunto si haya un Dr. Jekyll y Sñr Hyde dentro de mi que dejarme revolotear con tanta facilidad entre cuadros de humores oscuros y misteriosos tal como La Linea Roja y Despacho 202B, y los paisajes tan alegres que no tienen ninguna inquietud jamas.

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