Algunos pintores trabajan en casa mientras otros trabajan en talleres fuera de casa. Yo, personalmente, prefiero quedarme en casa y no vaya a una oficina para el día laboral. Como todo en la vida hay ventajas y desventajas, las ventajas de quedarse en casa son; que no gastas tiempo en el viaje y el acto de pintar forma parte de la rutina diaria, dejando la casa llega a ser un evento. Mis cuadros son, para decirlo en una manera, domésticos; sus temas son mis alrededores - que podrían ser tuyos también; son de la vida cotidiana y la pintura. Respirando, comiendo, pintando. Las desventajas de trabajar en casa son; disciplina de si mismo y el hecho de que la vida y el trabajo nunca están separados. Yendo a la ‘oficina’ - un taller fuera de casa - significa que es más fácil empezar y terminar ‘el trabajo’ pero a la vez significa una separación entre la vida y la pintura.
En los interiores he concentrado en perspectivas amplias que muestran alrededores enteros. Con los cuadros de piezas separadas he pintado sólo las partes que creía era suficiente para explicar una vista más amplia. Recientemente he empezado pintar objetos individuales, como los muebles que me rodean, que cuando estén visto juntos forman el contenido de una habitación. Para decirlo en otro manera estoy mostrando un interior por los objetos individuales - cuadros con piezas separadas. Era la combinación de un cuadro-esquina con un cuadro con puerta en el cuadro Desconectado que me llegó a la idea de combinar cuadros de objetos individuales con cuadros con puertas.
Las puertas no tienen que ser en paredes solamente también pueden ser en muebles, como armarios por ejemplo. En Refleja en si mismo he pintado un armario con un espejo real integrado. Cuadros con espejos obligan el espectador participar en el cuadro - haciendo el cuadro interactivo y en este cuadro en particular porque el espectador puede abrir el panel de la puerta pintada. Es más que un cuadro, es una contradicción. No funciona como un armario porque no es un mueble, pero como se puede abrir el panel abisagrada pintado como la puerta de un armario parece una puerta de verdad y el espejo funciona como cualquier espejo entonces en está respeto es un mueble; Arte Funcional. Aunque es un espejo de verdad, no es realmente un mueble. Quizás seria mejor describirlo como ‘un trampantojo funcional’ si ese no está otra contradicción. (Por favor no dejemos discutir ¿Qué es la función de arte? ... Soy el pintor no el crítico).
En Ponte en el Cuadro el espejo conecta con el espectador en una manera diferente a los otros cuadros en que el espectador tiene que participar para completar el cuadro con su propia imagen. En una cabina de fotografías se saca una fotografía de la persona que entra y se siente, este cuadro es un autorretrato del espectador porque el espectador ha puesto si mismo en el cuadro.
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